A veces la felicidad está en las llamadas que no contestas, en los mensajes que no contestas, en las citas que rechazas, en los buenos días que ignoras...

A veces la felicidad está en las llamadas que no contestas, en los mensajes que no contestas, en las citas que rechazas, en los buenos días que ignoras. Es muy sencillo identificar las oportunidades que se pierden por miedo a intentar encontrar la felicidad.


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