No todos los días necesitan grandes acontecimientos para valer la pena. A veces el valor está en lo simple: un café caliente, un mensaje de quien te q...

No todos los días necesitan grandes acontecimientos para valer la pena. A veces el valor está en lo simple: un café caliente, un mensaje de quien te quiere, el aire fresco que entra por la ventana. Fíjate en las cosas pequeñas hoy, porque es en ellas donde la vida sucede de verdad. Dios está presente hasta en lo que parece común. ¡Que tengas un martes tranquilo!


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