Donde hay voluntad, hay un camino. Si hay una posibilidad en un millón de que puedas hacer algo, cualquier cosa, para impedir que lo que quieres se termine, hazlo. Abre la puerta o, de ser necesario, coloca tu pie en esa puerta y mantenla abierta.
No esperes. El momento perfecto nunca llegará. Comienza desde donde estás y trabaja con las herramientas que dispongas; encontrarás mejores herramientas a medida que avanzas.