Hijo, a mitad de semana el cansancio aprieta, pero no caminas solo. Guarda un instante solo para respirar y recordar todo lo que ya has superado. Dios so...

Hijo, a mitad de semana el cansancio aprieta, pero no caminas solo. Guarda un instante solo para respirar y recordar todo lo que ya has superado. Dios sostiene tu mano con el cariño de quien nunca te suelta.


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