Dios es como un río que fluye por toda la creación. A veces, en momentos de abundancia, desborda con fuerza, renovando todo a su paso. En otras, durante las sequías de la vida, parece apenas un hilo de agua, pero nunca cesa. Este río divino alimenta las raíces de nuestra fe, incluso cuando no lo vemos en la superficie. Sus aguas curan heridas, sacian la sed del alma y fertilizan sueños que parecían muertos. Cuando nos sentimos perdidos en el desierto de la existencia, solo necesitamos cavar un poco más profundo para encontrar Su presencia fluyendo silenciosamente bajo nuestros pies, sosteniendo cada paso que damos.
"Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni desmayéis delante de ellos; porque Jehová vuestro Dios es el que va con vosotros. No os dejará ni os desamparará". Deuteronomio 31:6
Cree en tu capacidad para hacer realidad tus sueños, pero no olvides que Dios tiene el control de todas las cosas, sin fe y sin gratitud, todas tus luchas serán en vano.
¡Que cada nuevo comienzo venga por la voluntad de Dios y que siempre estemos agradecidos por todas las bendiciones otorgadas!
"Fe es creer ANTES de lo que sólo tendrá sentido DESPUÉS". Steven Furtick
"Recuerda quién eres. No te comprometas con nadie, por ningún motivo. Eres un hijo de Dios Todopoderoso. Vive esa verdad". Lysa TerKeurst
El mensaje ha sido copiado.
