No dudes de los planes de Dios, Él conoce tu angustia y tus oraciones. ¡Él actuará en el momento adecuado y cuando estés listo para recibir sus bendiciones!
Querido abuelo; Te debo mi gratitud por tu dedicación y fuerza. Sé que diste todo de ti, para darnos lo poco que tienes, ahora mereces todo nuestro cariño y mucho amor, porque eres un ejemplo para todos nosotros.
Es hora de despertar, abrir los ojos y ver lo que no puedes comprar, pero tiene mucho valor, quizás lo más valioso que existe, quizás la clave de la felicidad, quizás lo único que debería importarnos; ¡el amor!