“Sin embargo, Dios, que es rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, nos dio vida con Cristo cuando aún estábamos muertos en pecados; por gracia sois salvos.” ¡Viernes Santo! (Efesios 2.4,5)
Que recordemos lo pequeños que somos ante las obras de Dios y todas sus voluntades. Hoy, debemos recordar que si estamos respirando, fue por el sacrificio de su hijo y nuestro redentor, Jesucristo. Que este Viernes Santo podamos orar y estar agradecidos por todas las bendiciones que Dios nos permite vivir!
En el Viernes Santo, contemplamos el mayor acto de amor de la historia: Jesús entregó Su vida por nosotros. "Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito." (Juan 3:16) ¡Su cruz no fue derrota, fue victoria! En el silencio de este día, que nuestro corazón se rinda a ese amor incomparable. Viernes Santo
El mensaje ha sido copiado.
