“Sin embargo, Dios, que es rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, nos dio vida con Cristo cuando aún estábamos muertos en pecados; por gracia sois salvos.” ¡Viernes Santo! (Efesios 2.4,5)
Que recordemos lo pequeños que somos ante las obras de Dios y todas sus voluntades. Hoy, debemos recordar que si estamos respirando, fue por el sacrificio de su hijo y nuestro redentor, Jesucristo. Que este Viernes Santo podamos orar y estar agradecidos por todas las bendiciones que Dios nos permite vivir!
El mensaje ha sido copiado.
