A ti te entrego mi corazón quebrantado Señor, y te pido que cuides mis heridas, porque ya no puedo soportar mi angustia, te confío mi vida y espero tus decisiones, ¡cualquiera que sea tu voluntad la aceptaré! Ver mensaje
Que Dios esté velando por nosotros, protegiéndonos y guiándonos con su luz, dándonos sabiduría y acogiendo a todos los necesitados. ¡Amén! Ver mensaje
El mensaje ha sido copiado.
